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En la actualidad es inevitable escuchar la palabra ‘BIM’ cuando se habla de proyectos de construcción. En las conferencias, eventos, o incluso en discusiones informales entre ingenieros, ‘BIM’ es la nueva carta de presentación para licitar y ejecutar obras.

Desafortunadamente, aunque ‘BIM’ es el nuevo plus que las constructoras del país y del mundo están utilizando como ventaja competitiva, las bondades de este novedoso sistema no son aprovechadas por las constructoras. Esto debido a que los equipos de proyecto sub-utilizan y opacan los potenciales de aplicación.

Por ello, este artículo busca compartir los beneficios que BIM tiene para usted, no sólo en la etapa de diseño, sino a lo largo de la ejecución y operación de los proyectos. Así, usted y su equipo podrán seguir reduciendo los costos, entenderán nuevas dimensiones de gestión –más allá de 2D y 3D–  y reducirán riesgos durante todas las fases de los mismos.

 

 

¿Qué es BIM?

BIM (Building Information Modeling) o, en español, Modelado de Información de Construcción ha sido un concepto europeo que se ha diseminado por el mundo durante las últimas dos décadas. Es el proceso que corresponde a la generación y gestión de información  a nivel físico y funcional de un proyecto de construcción, no sólo de datos. A los resultados -producto de este proceso- se les conoce como BIMs o Modelos de Información de Construcción que no son más que archivos digitales describiendo cada aspecto del proyecto y que soportan la toma de decisiones durante el ciclo de vida del mismo (Goubau, 2016).

El modelo BIM resuelve exclusivamente la gestión de la información de ingeniería producida en un proyecto de construcción. Es importante aclarar que este no es un sistema de gestión de proyectos, es un sistema específico que promete grandes ventajas para la gestión de la información. Pero ¿Qué aporta BIM en este tipo de gestión? Principalmente la transferencia de conocimiento existente entre las partes interesadas (stakeholders) en todo el ciclo de proyectos. Ninguna metodología ha sido tan clara en que este aspecto como BIM.

Sólo en los últimos tiempos, la industria de la construcción se está dando cuenta que sin definir procesos, estándares, protocolos contractuales para la gestión de la información estructurada hacia las partes interesadas, las tecnologías BIM no podrán alcanzar los niveles óptimos de rendimiento y por ende, los beneficios a lo largo del ciclo de vida no solo de los proyectos, sino también de los activos creados.

 

Los Beneficios que BIM brinda

BIM puede verse desde muchas perspectivas, sin embargo todas ellas llevan al practicante a entender que el impacto de este concepto retumba en la estrategia de las organizaciones.

Kumar y Hayne (2016) desarrollaron un estudio en el que resaltan la importancia estratégica de formalizar la gestión de la información a través de procesos, estándares y protocolos claros, esto con el fin de permitir -a través de las tecnologías BIM- lograr obtener el mayor potencial y beneficios posibles.

Este estudio se ve complementado también con otros académicos de mayor envestidura que se han convertido en referentes a la hora de aplicar BIM en la práctica. Uno de ellos es Eastman (2008) quien, seguido por Humar y Hayne, propone los siguientes beneficios. Podrán notar que no sólo los presenta en la etapa de diseño, sino a lo largo del proyecto y operación:

  • Diseño: Visualizaciones más tempranas y más precisas; Correcciones automáticas a bajo nivel cuando se realizan cambios en el diseño; Genera gráficos 2D consistentes y precisos en cualquier etapa del diseño; Colaboración temprana de disciplinas de diseño múltiple; Extrae estimados de costos durante la etapa de diseño; Mejora la eficiencia energética y sostenible.
  • Construcción y Fabricación: Sincroniza la planeación del diseño y la construcción; Descubre errores de diseño y omisiones antes de construir (crash detection); Reacciona rápidamente a problemas en diseño y problemas de sitio; Usa modelos de diseño como base para componentes fabricados.
  • Post-Construcción y Operación: Mejor gestión y operación de instalaciones; Integración de las instalaciones con los Sistemas de Operación y Gestión

Actualmente, los proyectos de construcción, incentivados también por los lineamientos establecidos por sus organizaciones, absorben únicamente los beneficios para la etapa de diseño. Las etapas de construcción, fabricación y operación son también parte de la gestión de los equipos para continuar aprovechando al máximo las ventajas de BIM.

El Potencial de involucrar a todos los interesados

Adicional a las perspectivas anteriores sobre los beneficios explícitos que tiene BIM -solo con el hecho de usarlo como concepto y como componente tecnológico- también es importante concebirlo como un sistema integral que ayuda radicalmente a que todas las partes de un proyecto reciban y compartan la misma información.

Frecuentemente en los proyectos se subcontratan proveedores diferentes para el diseño, para la construcción y para la operación. La calidad de la información que se transfiere de un subcontratista a otro puede ser razonablemente baja o no se comparte debidamente, lo que significa la omisión de detalles técnicos, o la falta de entendimiento explícito de la parte receptora que también termina menospreciándolo, o el conflicto de intereses entre unos y otros, o –en casos mayores- la caída de un puente, la no terminación de una obra por fallas irreversibles, etc.

Con BIM la información está visualizada y compartida por todas las partes involucradas en el proyecto. Es por esto que incluso los expertos recomiendan involucrar a todos los stakeholders en la aprobación del diseño a través de BIM. Inevitablemente, BIM promueve la generación de una estructura formal con nuevos procesos de gestión de la información. Para que esta sea realizada exitosamente, todos los involucrados en el proyecto necesitan ser parte de estos procesos y estándares, previo a la ejecución del proyecto. Esto solo puede ser alcanzado a través de la planeación y documentación rigurosa de estos procesos con las partes responsables en cada etapa del proyecto (Kumar & Hayne, 2016).

En consecuencia, cuando haya falta de claridad, disputa o confusión sobre cualquier aspecto en la transferencia de información en el ciclo de vida del proyecto, BIM es la base para solucionar tales conflictos.

 

Lonely BIM vs Collaborative BIM

Como en cualquier Sistema de Gestión y de Información, la integración es fundamental. BIM es un sistema que permite integrarse con otros programas para potenciar aún más la coherencia a lo largo de un proyecto. Así pues, BIM permite integrarse con otro softwares para que la experiencia sea aún más completa. Eso pasa de ser un BIM único (Lonely BIM) a ser un BIM colaborativo (Collaborative BIM).

Imagínense ahora un Collaborative BIM integrado a un software de realidad virtual, ¿les suena? Sería increíble poder planear, controlar, monitorear y gestionar un proyecto con tales niveles de visualización. Indudablemente apoya la transferencia de información y conocimiento entre equipos internos (múltiples equipos de diseño) y externos (clientes potenciales) a un proyecto.

Aún más relevante, imagínese poder reducir los sobrecostos generados y los errores innecesarios mediante la implementación de BIM a través de softwares de gestión. La integración de estos últimos con BIM permite a los proyectos de construcción programar y ejecutar obras con base en lo presupuestado, disminuyendo significativamente las desviaciones durante todo su ciclo de vida, en tiempos, costos y riesgos. Los softwares de gestión reflejan y complementan la metodología BIM desde la eficiencia durante todas las fases del proyecto. Las ventajas son innumerables, es una oportunidad única en el tiempo para comenzar a transformar la construcción gracias a la tecnología.

De forma complementaria, uno de los principales principios de BIM es poder transferir o compartir la información en el tiempo más corto con la mayor precisión posible. Las herramientas tecnológicas  permiten acceder a la información en tiempo real por todas las partes interesadas –y autorizadas a través del plan de gestión del proyecto- y así permiten también tomar decisiones oportunamente, a cualquier nivel.

Esta crítica sólo tiene una intención, motivar y alentar a los líderes de proyectos y organizaciones a explorar con mayor determinación los beneficios que existen para la utilización de BIM. El contexto colombiano tiene sus particularidades en este tema, algo que veremos en el siguiente artículo. Sin embargo, son muchas las alternativas y las formas en las que este tipo de modelación puede traer a la industria. Son las condiciones y el momento adecuado para ‘arriesgarse’ a hacerlo.